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¡Supera expectativas la carrera #JuntosAvanzamos!

¡Supera expectativas la carrera #JuntosAvanzamos!

El pasado domingo 28 de enero fue un día muy intenso, de mucha alegría, entusiasmo y en el cual la solidaridad se sentía en el ambiente. Ese día, por primera vez, se llevó a cabo una carrera atlética organizada totalmente por nosotros y a beneficio de las personas con discapacidad que atendemos. Cada inscripción se traducirá en personas con discapacidad con un empleo este 2018 por lo que estamos enormemente agradecidos con cada persona que lo hizo posible.

Desde que lanzamos la invitación por ahí de mediados de diciembre, la expectativa que se generó fue alta. Había muchos comentarios positivos acerca del diseño de la playera y de la rifa del auto, uno de los principales atractivos para los que se inscribieran. Cada vez se comenzaban a vender los boletos más rápido. Nosotros no creíamos lo que estaba pasando. Según habíamos consultado con otros organizadores de carreras, lo normal es que tres cuartas partes del boletaje se venda la última semana previa al evento y nosotros para esos momentos ya no teníamos ni un solo boleto. Teníamos un SOLD OUT más de 10 días antes del evento. Esto nos animó muchísimo, nos hizo redoblar esfuerzos para que el día de la carrera fuera perfecto. Trabajamos muy duro, nos desvelamos, desmañanamos, caímos, cortamos, cansamos y disfrutamos cada minuto haciéndolo para los participantes.

Se llegó la hora. 08:00 de la mañana y todos estaban ya colocados para salir. Al frente las personas en silla de ruedas que serían los primeros en salir, en seguida los que recorrerían 5 y 10 kilómetros y por último los de la versión recreativa de 3 kilómetros. Unos minutos más tarde recibimos el visto bueno de las autoridades para arrancar la carrera y así fue. La directora de la planta de ensamble de GM, Alicia del Valle, el director de la planta de transmisiones, Oscar Quintanilla y Pepe Sánchez, director de Juntos guiaron la cuenta regresiva hasta que sonó la chicharra que daba inicio a esa justa deportiva.

Una de las novedades que hubo en la carrera fueron los pacers, unos jóvenes con un globo lleno de helio atado a su cintura que vuela por encima de su cabeza y tiene impreso el tiempo en el que esa persona recorrerá cierta distancia. En nuestra carrera hubo pacers de 25 minutos en 5K, 45, 50, 55 y 60 minutos para el 10K. Entonces, por ejemplo, si tu querías lograr un tiempo de 50 minutos en los 10K, solo debías ir al ritmo del pacer que tenía ese logo y lo lograrías. Esto normalmente se realiza en los medios maratones y maratones con la intención de facilitar que la gente cumpla sus objetivos.

Una vez que comenzaron a llegar todos, el ambiente de fiesta ya se sentía. Nuestra amiga Perla Nieto estuvo en la conducción y, además, para amenizar, invitamos al grupo Sensación para que tocara cumbia mientras llegaba el esperado momento de la rifa del auto. La música, la pantalla en la que podías publicar tus fotos a través de Instagram, el transformer Bumble Bee con el que los niños estaban fascinados, los foodtrucks, los stands de nuestros patrocinadores, las edecanes y los sets fotográficos que ahí montamos nos permitieron pasar un rato muy agradable y que la espera se hiciera corta.

Y así se dieron las 10:00 de la mañana, momento en el que comenzaríamos a entregar los premios y medallas de oro, plata y bronce a los ganadores del primero, segundo y tercer lugar respectivamente. Al escenario subieron las autoridades de la planta GM antes mencionadas y Pepe para hacer esta entrega. Comenzamos premiando a los de la categoría de silla de ruedas varonil y luego la femenil y posteriormente a todos los demás. Durante esta premiación, todo el publico aplaudía y felicitaba a los ganadores. El señor Gerardo Mireles nos ayudó con la conducción y complementaba con información particular de los competidores. Así pasaron una a una las categorías y sus galardonados, todos sonrientes y entusiasmados.

Después de eso se llegó el momento esperado, el de las rifas. La dinámica fue muy sencilla: al llegar, cada inscrito debía desprender de su número dorsal una parte que tenía su número e insertarla en la tómbola que estaba cerca del escenario. Así, una vez que todos lo hicieron, subimos la tómbola al escenario y llamamos a algunos invitados especiales a que nos acompañaran allá arriba también. La primera fue Marcela Serna, la notaria número 2 de San Luis Potosí que daría fe de la rifa entre amigos; también invitamos a Fátima, Marijo y a Gerardo, tres chicos con discapacidad que serían quienes nos harían el favor de sacar los número ganadores de la tómbola. Y así fue, comenzamos con Gerardo sacando el número ganador de una cena para dos en Wingstop, luego Marijo que sacó un número de alguien que no estaba presente por lo que pasamos al siguiente boleto, mismo que se llevó una estufa Mabe y por último, los nervios comenzaron a sentirse, las porras se intensificaron, el ánimo estaba en su punto máximo. Pasó Fátima cerca de la tómbola y sacó un número, el 335. En la pantalla, a nuestra espalda, se vio el boleto y todos en el escenario comenzamos a buscar las manos arriba que nos indicaran dónde se encontraba el/la ganador/a. El público comenzó a contar muy rápido en reversa, querían que se dijera otro número ya que no aparecía la ganadora. No habían pasado ni 10 segundos cuando al fondo se escuchan los gritos de emoción y por fin vimos las manos arriba señalando que ahí estaba la ganadora. Sí, ganó Rosario Pérez, la número 335 y ahí estaba rebosante de emoción y de alegría. Brincaba, gritaba, abrazaba. Por fin llegó al escenario, todos le aplaudimos y la felicitamos. Estábamos igual de contentos que ella. El evento estaba por terminar y cerrábamos con broche de oro una larga jornada.

Algo que nos hizo aún más felices fue saber que Rosario es hermana de Lupita, una mujer con discapacidad que usa una silla de ruedas y que fue beneficiada por nuestro programa Empodera y luego colocada en un empleo formal. Ese tipo de coincidencias nos llenan el corazón, nos dejan saber que, aunque hay mucho por hacer, vamos por el camino correcto.

Nada de lo anterior sería posible sin la ayuda de muchas personas que creyeron en nosotros, que creen día a día en lo que hacemos y en lo que se genera a raíz de eso. Sin ustedes, no seríamos nada.

Gracias al equipo de oficina: Martita, Betsy, Hernán, Arturo, Fátima, Erika, Nadx, Lau, Majo, Norma, José Juan.

Gracias a los de siempre y pa lo que sea: May, Emilio, Chore, Mignon, Dany, Rodo, Carreón, Toño, AnaT, Efraín, Juanpi, Oscar, Eli, Saavedra.

Gracias a Ale García y a Dany Sánchez por ser fundamentales para que esto viera la luz.

A todos, gracias infinitas. Haremos todo lo que tengamos que hacer para seguir cumpliendo a las personas con discapacidad, sus familias y a toda la sociedad potosina y mexicana.

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